Fragments (XIV)
posted by Earcaraxe-Yo jamás he visto una estupidez tan alambicada. […] Según creo, viene aquí a menudo, a consultarle. Sobrio y reservado como es, Don Rufo me ha contado las sandeces garrafales que consigna en los expedientes.
-Son famosas.
-No sé si usted conoce esa de caratular «interdicto de corpus cristi» por interdicto de habeas corpus… La otra de colono acusado de prendar en «segundas nupcias» una espigadora… Y aquélla del chucano detenido por «abigeato de un tílbury»…
-Sí. ¡Cómo no! Hay cientos. Una sandez que hizo época fue la que asentó en la denuncia de una patrona de burdel: «… a tantos y tantos compareció Doña N N, de sexo francés, de treinta y no se sabe cuantos años de edad, de profesión quehaceres propios de su nacionalidad, pues es la dueña del prostíbulo…»
Antes que las carcajadas se disiparen, continuó:
-¿Y qé me dicen de los partes del Comisario de Amboy?
-…
-¡Cómo! ¿No conocen los partes del Comisario de Amboy?
¡Tiran en yunta! Entonces ignoran lo bueno: «… incontinenti, por nu’haber médico en la localidad prosedí a revisar al herido. Presentaba una agronomía en la cabesa: al pareser piegrazo…». «… entonce los cuatreros s’enternecieron en el monte y nosotro tamién nos enternecimos. Y comensó el tirotéio. Al final n’hubo nobedades de vulto: a no ser un balazo en las guampas del cuatrero prencipal y una pierna quiebrada al complice…» ¿Graciosos, no es verdad? Sin embargo les bate el punto éste, mientras dictaba instruyendo un sumario: «… el cadáver estaba completamente desnudo. Tenía medias moradas…»-¿Cómo, medias moradas? -le advirtió el escribiente.
»-No interrumpa, pues. Tenía medias moradas de frío las bolas. A la altura del cuadril…».









