Fragments (III)

posted by Earcaraxe

Empezaba a recobrar la conciencia y a despertar de su somnolencia, cuando oyó a un hombre y a una mujer hablando alemán en tono lastimero. Estaban compadeciendo a alguien. Antes de abrir los ojos, a Billy le pareció que aquel tono de voz podría haber sido el de los amigos de Jesús cuando desclavaron de la cruz su destrozado cuerpo.
Entonces abrió los ojos y vio a un hombre de mediana edad y a su esposa hablando a los caballos. Se habían dado cuenta de lo que los americanos ignoraban, a saber: que los pobres animales perdían sangre por la boca, tenían las pezuñas partidas -lo que hacía que cada paso fuera una agonía para ellos- y además estaban muertos de sed. Los americanos habían tratado a su medio de transporte como si no fuera más sensible que un “Chevrolet” de seis cilindros.[...]
Entre los dos hablaban nueve lenguas. Primero intentaron hablar a Billy en polaco, basándose en que iba vestido como un payaso (los desdichados polacos fueron los payasos involuntarios de la Segunda Guerra Mundial). Pero el americano no entendió nada.
Luego fue Billy quien les preguntó, en inglés, qué era lo que querían. Al momento, ambos le reprendieron, también en inglés, por las condiciones en que se encontraban los caballos. Le hicieron bajar de la carreta para que los viera, y se quedaron sorprendidos cuando le vieron echarse a llorar ante el estado de su medio de transporte. Durante toda la guerra, nada había conseguido hacerle llorar.

Kurt VonnegutMatadero cinco


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